DJ HANNAH
UNA CARRERA QUE NO DEJA DE EVOLUCIONAR
Hannah González es una DJ y productora colombiana con más de 20 años de trayectoria en la escena de la música electrónica. Comenzó su carrera a los 15 años y, desde entonces, ha construido una identidad artística marcada por el groove, los sonidos minimalistas, el house y una selección musical precisa, combinando técnica, energía y una fuerte presencia detrás de la cabina.
Su evolución como artista ha sido principalmente autodidacta, desarrollando una propuesta propia que se adapta tanto a clubes íntimos como a grandes escenarios y festivales. A lo largo de su carrera ha llevado su sonido por Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, consolidando una presencia internacional y participando en importantes escenarios de la industria electrónica.
Su conexión con Ibiza ocupa un lugar especial dentro de su trayectoria, con temporadas y presentaciones recurrentes en la isla, incluyendo actuaciones en Hï Ibiza y otros espacios reconocidos de la escena. También ha formado parte de eventos y escenarios de alto perfil como Ultra Miami, además de compartir lineups y cabina con artistas internacionales.
Paralelamente a su carrera como DJ, Hannah continúa expandiendo su faceta como productora, desarrollando nueva música y trabajando en una evolución constante de su sonido. Sus lanzamientos y colaboraciones incluyen sellos como Nervous Records, Bedroom Muzik y Rawtentic, mientras prepara nueva música y proyectos para continuar creciendo dentro de la escena internacional.
Con una carrera construida durante dos décadas y una visión enfocada tanto en la música como en la experiencia en vivo, Hannah representa una generación de artistas que conecta la cultura underground con una propuesta contemporánea, femenina y global.
- ¿Cómo comenzó tu historia con la música electrónica?
Empecé a los 15 años. Para entonces ya tenía un gusto muy fuerte por la música electrónica y por la cultura que la rodeaba. Era muy joven y todavía estaba descubriendo cómo entender y explorar todo eso que tanto me atraía: ya escuchaba música, hacía research de DJs y empezaba a ir a algunas fiestas.
Era una época muy diferente. Prácticamente no existían mujeres DJs en Colombia ni en Latinoamérica. Así que cuando empecé a tocar, también estaba entrando en un espacio en el que no era habitual ver a una mujer detrás de una cabina.
Empecé poco a poco, pero mi carrera tomó velocidad muy rápido. A los 17 años la música empezó a abrirme fronteras: comenzaron a llegar fechas por Latinoamérica, empecé a viajar constantemente y a vivir la música desde otros países, otros públicos y otras escenas.
Desde ahí no paré.
Cada lugar me fue dejando algo: nuevas influencias, nuevas experiencias y una manera cada vez más personal de entender lo que quería hacer con la música.
Y mientras todo eso sucedía, también fui entendiendo que la música ocupaba un lugar diferente al resto de las cosas que imaginaba para mi vida. Estudié Diseño de Moda y tenía otros intereses y posibilidades creativas, pero había algo en la música que siempre terminaba llevándome de vuelta a ella.
- ¿Cómo ha significado para ti ser mujer dentro de una industria en la que todavía existen tantos estereotipos?
Ser mujer dentro de esta industria ha significado tener que demostrar mucho. He tenido que convivir con estereotipos que hacen que una mujer sea juzgada primero por lo que proyecta y solo después por lo que realmente sabe hacer.
En mi caso, ser una mujer muy femenina y tener una presencia fuerte ha hecho que algunas personas se queden en la superficie y no vean todo lo que hay detrás: el conocimiento, el talento, el criterio musical, la experiencia y todas las horas de trabajo que hay detrás. Y eso me ha tocado demostrarlo una y otra vez.
Incluso he vivido momentos en los que parecía que tenía que lucir de una manera determinada para que mi trabajo fuera tomado con la misma seriedad.
No siento que sea una historia completamente superada. Todavía forma parte de mi experiencia dentro de la industria, pero también me ha hecho más fuerte y más consciente de quién soy como artista.
Al final, no se trata de lo que puedan asumir sobre ti, sino de lo que eres capaz de hacer cuando empieza a sonar la música.
- Después de tantos años detrás de una cabina, ¿qué es lo que todavía te emociona de tocar?
Creo que lo que más me sigue emocionando es sorprenderme a mí misma con lo que puedo crear en vivo. Me gusta esa sensación de estar construyendo algo en el momento, trabajar con varias pistas al mismo tiempo, crear loops, jugar con acapellas y combinar elementos. Hay algo muy especial en poder crear una idea en ese instante y verla convertirse en una experiencia para la gente.
Y también está la parte emocional. Me encanta ver lo que se genera en el público y, al mismo tiempo, lo que esa música genera en mí. Cuando consigo crear algo que me sorprende y siento que esa emoción se transmite a la pista, ahí recuerdo exactamente por qué sigo amando ser DJ.
- Después de tantos años, ¿cómo ha evolucionado tu sonido y tu manera de entender la música? ¿Y qué queda hoy de aquella Hannah de 15 años que comenzó a descubrir este mundo?
Mi sonido ha tenido muchas etapas. El house siempre ha sido mi base, pero desde ahí he explorado diferentes sonidos y facetas a lo largo de los años. He pasado por distintas escenas, públicos y países, y cada etapa ha influido de alguna manera en mi sonido. Creo que mi sonido es, en gran parte, un reflejo de todo lo que he vivido.
Lo que sí se ha mantenido es mi manera de leer una pista y mi obsesión por encontrar buena música. Tengo una biblioteca que he construido durante muchos años, donde conviven sonidos que acabo de descubrir, música que llevo tiempo escuchando, promos que todavía no han salido y cosas nuevas que voy encontrando constantemente.
Me gusta mucho esa mezcla entre lo nuevo y lo que ya tiene una historia. Para mí, una buena selección no depende solamente de que una canción sea nueva, sino de que tenga algo que decir y funcione dentro del momento.
Y cuando pienso en aquella Hannah de 15 años, hay algo que sigue exactamente igual: el sueño de conectar. De hacer que la gente sienta algo a través de mi música.
La escena ha cambiado, los públicos han cambiado y yo también he cambiado, pero ese deseo de conectar sigue intacto.
- Has tocado en lugares y escenarios que para muchos DJs representan hitos importantes —Ultra, Hï Ibiza, Pacha New York, entre otros—. ¿Qué significa para ti mirar atrás y ver todo lo que has conseguido?
He tenido la oportunidad de vivir momentos muy importantes dentro de mi carrera, y los valoro mucho porque sé todo lo que hay detrás para llegar hasta ahí. Ha sido un camino muy mío, de trabajar, insistir y seguir encontrando la manera de avanzar.
También tengo muy claro que todavía no estoy donde quiero estar. Hay una parte de mi carrera que ya puedo mirar con orgullo y otra que todavía estoy construyendo.
Y creo que esa combinación es la que me ha mantenido avanzando durante todos estos años.
- Después de tantos años como DJ, ¿qué lugar ocupa ahora la producción dentro de tu carrera?
La producción llegó después para mí, pero no desde cero. Todo lo que he aprendido durante tantos años como DJ —escuchar música, entender estructuras, grooves, arreglos, energía, leer una pista y desarrollar una mirada propia— inevitablemente forma parte de la manera en la que hoy me acerco a producir.
Hoy quiero darle mucha más importancia a esa faceta. Tengo música, estoy trabajando en nuevos proyectos y quiero construir una discografía que realmente represente hacia dónde estoy llevando mi sonido.
Para mí también es un reto encontrar el tiempo que quisiera dedicarle. No quiero producir simplemente por tener releases. Quiero que cuando alguien escuche una producción mía pueda reconocer que hay una DJ detrás de ella. Que tenga esa experiencia, esa sensibilidad y esa manera de entender la pista, llevando todo lo que conozco a un lenguaje nuevo.
Hay algo que para mí significa muchísimo y que quiero desarrollar en esta nueva etapa: SONIKA.
SONIKA nace de una idea que tengo desde hace tiempo: crear algo que tenga mi manera de entender la música, la cultura y todo lo que hay alrededor de ella, pero que también pueda crecer más allá de mí.
La imagino como algo que pueda reunir diferentes partes de lo que amo de este arte y convertirlas en una experiencia con identidad propia. Es una visión que quiero desarrollar a largo plazo y que todavía tiene muchas cosas por revelar.
Quiero que SONIKA pueda convertirse en una plataforma para todo lo que todavía quiero hacer.
