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REVISTA DIGITAL

ØOSTIL | LATAM 2026 #04

ØOSTIL: EL CAMINO LARGO

  • Sergio Niño
  • 9 October 2026
ØOSTIL | LATAM 2026 #04

Afterlife alrededor del mundo, Circoloco en DC-10, las Pirámides de Giza, Brooklyn Mirage, Dubái, Japón, un open to close en un estadio y dos noches sold out en Buenos Aires. En los últimos años, Øostil ha hecho de algunos de los hitos más improbables de su carrera el punto de partida de una nueva etapa convirtiéndose en uno de los máximos referentes Argentinos.

Algunas carreras se cuentan a través de lanzamientos, giras y cifras. Otras, a través de los lugares que las marcaron. En el caso de Øostil, esa geografía habla también de una transformación: la de un proyecto que amplió sus fronteras sin perder de vista la pista y que encontró, en su regreso a Argentina, una nueva forma de medir su alcance.

Pero la escala cuenta solo una parte de la historia. Detrás de varios de los momentos decisivos de Øostil aparece una idea que avanza a contramano de la aceleración constante de la música electrónica: el tiempo. Tiempo para construir una relación con la pista, desplazarse entre sonidos sin precipitar el peak y dejar que un set se convierta en algo imposible de condensar en un slot de dos horas. Más de dos décadas después de sus primeros pasos como DJ, los escenarios más grandes de su carrera lo han devuelto a uno de los principios fundacionales de la cultura de club: abrir la pista, cerrarla y narrar todo lo que ocurre entre esos dos extremos.

UN ESTADIO, OCHO HORAS Y UNA HISTORIA

El Estadio Único de La Plata reunió esas dos dimensiones de su carrera. Junto al equipo de Circus, Øostil llevó al recinto una propuesta pensada para desplegarse durante toda la noche y puso a prueba su manera de entender la cabina en un estadio.

“Es un hito. Jamás pensé que podría llegar a ese punto, mucho menos convertirme en el primer artista argentino en presentarse en formato open to close en un estadio ante más de 8.000 personas. Todo esto se construyó junto al equipo de Circus en menos de cuatro años, y la experiencia fue realmente fantástica.

La producción, la puesta en escena, todo lo que se logró fue difícil de explicar. Nunca imaginé enfrentarme a un escenario de esa magnitud. Es un honor absoluto haber podido presentarme en un estadio por el que pasaron artistas como Depeche Mode, The Rolling Stones, U2 y Metallica. Fue algo espectacular e inolvidable.”

El desafío no terminaba en la magnitud del recinto. También había que descubrir cómo respondería el público a una propuesta construida desde la apertura y pensada para desarrollarse durante ocho horas.

“Fue un proceso creativo muy interesante porque no sabíamos cómo iba a funcionar realmente el concepto open to close. Tal vez la gente llegaría tarde, como suele suceder en Argentina. Pero esta vez me dejé llevar: comencé con ambient, atravesé distintos matices de deep house, indie y melodic, y llegué al peak de la noche con progressive y trance.

“Creo que ocho horas te dan el espacio necesario para contar una historia, y eso fue lo que busqué. Por otro lado, la acústica de un estadio no ayuda en absoluto, pero logramos superar las expectativas. También fue muy especial hacerlo junto a la familia Circus, porque son personas muy queridas y cercanas para mí, y frente al público platense, que está en mi corazón desde el minuto uno. A comienzos de 2027 tendremos dos shows con ellos (Circus) en un formato completamente nuevo, más sólido que nunca.”


DE ARGENTINA A LAS PIRÁMIDES

Después de La Plata, el recorrido llevó a Øostil a otro escenario cargado de historia: las Pirámides de Giza. La fecha de 2025 sumó uno de los momentos de mayor peso simbólico de su trayectoria.

“Para mí fue un sueño hecho realidad. A lo largo de mi carrera tuve la oportunidad de presentarme en muchas ciudades de Egipto, pero nunca en las Pirámides. Creo que supera cualquier idea que uno pueda hacerse, al menos en mi caso. Es un lugar sagrado, una de las maravillas del mundo. Sigo procesándolo y estoy agradecido de haber tenido ese gran honor.”

En Giza, sin embargo, la fuerza simbólica del entorno no se tradujo en un concepto cerrado. La música debía responder al momento, al intercambio en la cabina y a la energía de un espacio que imponía sus propias reglas.

“En este caso fue un B2B2B, así que resultaba difícil plantear algo más conceptual. Éramos tres artistas frente a más de 5.000 personas, y eso exigía una selección musical más intensa. Aun así, siempre busco percibir lo que transmiten el público y el venue, interpretarlo y conectar con el presente.”


VOLVER A CASA

La expansión internacional ha sido decisiva en la trayectoria de Øostil, pero su relación con Argentina siguió un ritmo distinto. El regreso de los últimos años no fue solo geográfico: también significó recuperar un espacio creativo y afectivo que durante mucho tiempo había quedado en suspenso.

“En los últimos años tuve el enorme placer de consolidar mi carrera en el país junto a promotores que confiaron en mi visión incluso antes de que existiera Øostil. Recorrer Argentina y conectar con mi público es trascendental, no solo porque entiende muchísimo de música, sino porque durante años tuve que sacrificar ese vínculo. Recién ahora pude volver, sentirme valorado y encontrar el espacio de expresión con el que siempre soñé.”

Ese regreso, además de la capital, también incluye ciudades fuera de Buenos Aires, donde Øostil describe un vínculo particular con el público.

“De punta a punta, Salta, Rosario, Córdoba, Mar del Plata, Buenos Aires, claro, Bariloche, Mendoza… cada rincón del país tiene una magia inexplicable. Desde Posadas hasta el lugar más recóndito, cómo valoran la música, cómo la viven, es inexplicable.

“Por eso, fuera de Buenos Aires se construye un vínculo casi inquebrantable con el público. Son lugares muy especiales, que siempre te dan ganas de volver. Una de las fechas que más esperamos es la de Entre Ríos junto a ustedes: será una experiencia 360°, con un fin de semana de artistas, wellness y seminarios. Dentro de esa propuesta estará Bruna Castagnet, coach y profesora de yoga, quien estará a cargo de una experiencia de Yin Yoga que tendré el gran honor de acompañar musicalmente en vivo, desde una dirección completamente conceptual.”


SIN PRISA POR LLEGAR AL PEAK

El formato open to close es quizá la expresión más completa de esa relación con el tiempo. En sus dos fechas sold out en Buenos Aires, Øostil pasó cerca de 15 horas detrás de la cabina. Más que una prueba de resistencia, la experiencia abrió un espacio de libertad.

“Cuando estás frente a un público como el argentino, las horas pasan volando; incluso un set de ocho horas se siente como un abrir y cerrar de ojos. Tenés la posibilidad de recorrer distintos patrones y líneas musicales que, en un set más orientado al prime time de dos horas, no podés explorar. Podés contar una historia y probar música nueva, con otras direcciones e intensidades.

En realidad, es volver a cómo eran las cosas antes. Cuando empecé, hace más de 20 años, no existían los slots. Lo habitual era abrir y cerrar la noche. Creo que recuperar esa dinámica permite que el artista conecte con el público desde otro lugar.”

En esa preferencia por los sets largos también aparece una posición frente al presente de la música electrónica. Øostil sostiene que su forma de tocar necesita más tiempo del que suelen permitir los sets breves de los festivales.

“Estoy muy acostumbrado a tocar sets de más de siete horas; para mí es algo natural. Me cuesta mucho tocar o conectar en sets de menos de dos horas, como suele ocurrir en los festivales alrededor del mundo.

Sin duda, lo de Buenos Aires fue tremendo y estamos deseando volver con todo el equipo de 2GTHR para celebrar el fin de año. Para 2027 estamos preparando algo que todavía no vemos la hora de contarles.”

Quizá esa sea la clave para entender el presente de Øostil. Los escenarios crecieron, las distancias se alargaron y los destinos se volvieron cada vez más difíciles de asimilar: de Ibiza y Nueva York a un estadio en Argentina o las Pirámides de Giza. Sin embargo, cuanto más lejos llega el proyecto, más parece volver a algo elemental: tener suficiente tiempo detrás de la cabina para llevar a la pista de un punto a otro.

Después de años alcanzando lugares que alguna vez parecieron imposibles, el próximo paso quizá no sea encontrar un escenario aún más grande, sino descubrir hasta dónde puede llegar Øostil cuando nadie le pide que se apresure.

Quizá lo más significativo del momento que atraviesa Øostil no sea la dimensión de los escenarios, sino lo que ha decidido hacer con ellos. Después de años construyendo una carrera lejos de casa, su regreso a Argentina le ha permitido recuperar algo que parecía cada vez más difícil de encontrar en el circuito internacional: tiempo. Ocho horas en un estadio, dos noches enteras en Buenos Aires, recorridos por ciudades donde la relación con el público se construyó durante años. En medio de una escena que parece moverse cada vez más rápido, Øostil ha encontrado espacio para hacer exactamente lo contrario.

Y mientras 2027 empieza a tomar forma con nuevos proyectos y planes que todavía no puede revelar, su siguiente etapa parece menos interesada en acumular destinos que en profundizar esa conexión. Después de las Pirámides, DC-10, Nueva York y un estadio en Argentina, ya no se trata solamente de preguntarse cuál será el próximo gran escenario. La pregunta es qué historia decidirá contar cuando llegue ahí.

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