Julian Prince y la visión detrás de SXM Festival: comunidad y sostenibilidad
Desde su fundación en 2016, SXM Festival se ha consolidado como uno de los eventos más distintivos del calendario global, no solo por sus locaciones, sino por los valores que lo sustentan.
Distribuido entre las playas, selvas y colinas de Saint Martin, el festival regresa del 18 al 22 de marzo de 2026. El encuentro recibirá a una comunidad de más de 58 países para un recorrido curado por el house, techno, melodic y sonidos de vanguardia.
Para su fundador, Julian Prince, SXM siempre ha sido algo más que organizar fiestas en el paraíso. Al preguntarle qué legado le gustaría dejar, su respuesta se aleja del espectáculo: “Espero que quede la idea de que la cultura puede generar movimiento; no solo entretenimiento, sino también conexión económica y social. Que una isla puede abrirse al mundo manteniéndose fiel a sí misma”. Ese equilibrio entre la apertura y la preservación define hoy la evolución del festival.
La programación de 2026 refuerza esta identidad. Las incorporaciones de la Fase Dos incluyen a Arodes, Bontan, Chus & Ceballos, Francis Mercier junto a Adassiya y Moblack, además de Cristoph, Franky Wah, Nico de Andrea y Zamna Soundsystem. Estos nombres se unen a los ya anunciados en la Fase Uno, como Carl Cox, Deep Dish, Elderbrook (DJ set) y Lee Burridge, formando un lineup que fluye por los escenarios emblemáticos de SXM. Cada locación es elegida para integrarse naturalmente con el paisaje, priorizando la sensibilidad ambiental.
Este compromiso no siempre ha sido el camino más fácil. Prince reconoce que la sostenibilidad en SXM implica también una moderación cultural. “En lugar de buscar un crecimiento infinito o una escala masiva, elegimos curar una comunidad y un sonido que realmente encajaran con el lugar”, explica. “Esa decisión probablemente frenó nuestra expansión, pero mantuvo la coherencia del festival”. Para él, la sostenibilidad trata tanto de proteger la identidad como de reducir el impacto.
Con el tiempo, el rol de Prince ha pasado de fundador a guardián. “Cuando te das cuenta de que el festival ya no pertenece a una sola persona, tu papel cambia. Dejas de construir para ti mismo y empiezas a cuidar lo que existe”. Ese cuidado se extiende a la comunidad local, donde SXM funciona como una vitrina para la isla durante todo el año, no solo como un evento estacional.
En última instancia, Prince ve a SXM como un mensaje claro para los habitantes de la isla: “Que su lugar importa. Que pueden ser parte de algo internacional sin tener que irse de casa”.
En ese sentimiento reside el propósito de SXM Festival: la música como conector y como un acto de respeto por el entorno.
