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EDE — DIEZ AÑOS ENTRE DOS MUNDOS

De los grandes referentes del underground a las pistas de baile internacionales, el DJ y productor germano-turco reflexiona sobre una década de evolución musical, identidad cultural y libertad para explorar más allá de los géneros.

  • Yeison Montealegre
  • 5 November 2026
EDE — DIEZ AÑOS ENTRE DOS MUNDOS
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En 2016, Ede dejó atrás una exitosa carrera en el sector tecnológico para seguir un instinto que transformaría por completo su vida. Diez años después, su camino lo ha llevado a formar parte de algunos de los sellos e instituciones más respetados de la música electrónica, desde Innervisions y Running Back hasta el universo musical de Keinemusik y Magnifik. Con raíces en su crianza alemana y su herencia turca, su sonido transita entre culturas, ritmos y emociones, siempre guiado por un fuerte sentido narrativo. Ahora, con el lanzamiento de su propio sello, RITIM, y un próximo álbum que conecta el house con el hip-hop, Ede comienza una nueva etapa que reúne todo lo que ha explorado, experimentado y construido a lo largo de la última década.

Una década siguiendo su instinto

En 2016 tomaste una decisión radical: dejar atrás una carrera exitosa en el sector de las tecnologías de la información para mudarte a Berlín y dedicarte por completo a la música. Diez años después, al mirar hacia atrás, ¿qué pasaba por tu mente en aquel momento? ¿Hubo alguna ocasión en la que dudaste si habías tomado la decisión correcta?

Después de visitar Berlín en dos ocasiones, descubrí una libertad de expresión musical que realmente conectó conmigo. Me atrajo la idea de tener una voz a través de la música, una forma de expresar sentimientos y contar historias.

Fue un camino difícil que implicó muchos sacrificios, pero siempre creí que podía funcionar. Nunca tuve un plan B. Al mirar atrás, creo que las personas a mi alrededor dudaban más que yo: ya fueran mis parejas, mis padres o mis amigos. Me decían que consiguiera un «trabajo de verdad» porque había estudiado. En aquel entonces, ser DJ o hacer música no se consideraba una profesión con el mismo reconocimiento que un trabajo de oficina.

Hoy puedo decir que encontré mi lugar en la sociedad. Estoy completamente convencido de lo que hago y de quién soy.

Entre dos culturas

Crecer en el sur de Alemania dentro de una familia turca significó estar rodeado de dos mundos culturales distintos. ¿Cómo influyó esta doble identidad en tus gustos musicales y en tu manera de entender la música? ¿Sientes que tus producciones reflejan ese diálogo constante entre culturas?

Me siento afortunado de haber crecido entre diferentes culturas, sonidos, influencias y emociones. La música turca, por sí sola, es increíblemente rica y diversa; al mismo tiempo, también estuve rodeado de música y cultura occidental. Crecer hablando distintos idiomas —turco, alemán e inglés— me aportó muchísimo.

Todo eso ha tenido una gran influencia en la música que hago hoy, porque gran parte de ella nace de las emociones y los sentimientos. También existe una palabra en turco: hüzün. Describe un tipo particular de melancolía que me parece muy poderosa. Hay sentimientos que son difíciles de expresar en otros idiomas, y para mí, hüzün representa algo muy específico.


La herencia musical turca mantiene una estrecha relación con la melodía, el ritmo y la emoción. ¿Hay sonidos tradicionales, instrumentos o recuerdos musicales de tu infancia que, de manera consciente o inconsciente, sigas incorporando a tus producciones?

Me acerco a la producción musical de una manera muy similar a como preparo mis sets como DJ. Cuando estoy preparando una sesión, escucho muchísima música y selecciono las canciones que conectan con mis gustos. En el estudio hago algo parecido: escucho muchos samples y presto atención a aquellos que me generan alguna sensación o emoción, o que conectan con lo que estoy sintiendo en ese momento. A partir de ahí comienzo a construir.

Encontrar un sonido propio

Tu música transita entre el melodic house, los elementos percusivos, los ritmos con influencias afro y sonidos electrónicos con una fuerte carga emocional. Con un abanico tan amplio de influencias, ¿cómo defines tu identidad artística? ¿Trabajas conscientemente para desarrollar un sonido reconocible o crees que surge de manera natural?

Los estilos y los tempos de mi música pueden cambiar, al igual que los espacios en los que la gente la escucha. Lo que permanece constante es su esencia emocional: melodía, ritmo y narrativa. No intento encasillarme en un solo sonido. Sigo aquello que me conmueve y confío en que mi identidad se manifieste en la manera en que combino todas esas influencias.


La narrativa parece ser un elemento fundamental de tu proceso creativo. Cuando comienzas a trabajar en un nuevo track, ¿sueles partir de una emoción, un recuerdo o una historia en particular, o dejas que la narrativa se desarrolle de manera orgánica durante el proceso de producción?

No siempre comienzo con una historia completa en mente. Muchas veces escucho diferentes samples y presto atención a aquellos que me transmiten algo o que conectan con alguna experiencia que estoy viviendo. A partir de ahí, el track se desarrolla de manera orgánica. La emoción es lo que me guía y la historia va tomando forma mientras trabajo.

El underground y más allá

Tu discografía conecta universos muy distintos, desde Innervisions, Exit Strategy y Running Back hasta Keinemusik, VOD y Magnifik. Estos sellos y plataformas llegan a públicos diferentes y ocupan espacios distintos dentro de la música electrónica. ¿Cómo transitas entre ellos sin perder tu identidad artística?

Para mí, esos mundos no están tan separados como podrían parecer. Un track puede ser más profundo o experimental, o bien conectar de inmediato con una pista de baile mucho más grande. Sin embargo, los mismos elementos siguen estando en el centro de mi música: emoción, melodía, ritmo y narrativa. No pienso que tenga que crear versiones diferentes de mí mismo para cada plataforma. Sigo la música y a las personas con las que conecto, y mi identidad está presente en todo lo que hago.


Has expresado una idea interesante: el objetivo no es abandonar el underground para llegar al mainstream, sino ampliar el alcance del underground. En una industria donde la accesibilidad puede llegar a comprometer la identidad artística, ¿cómo crees que los artistas pueden conectar con públicos más amplios sin sacrificar su integridad musical?

Para mí, la accesibilidad no significa simplificar la música ni seguir tendencias. Significa encontrar maneras de comunicar una idea underground a más personas sin perder las cualidades que la hacen especial. Un track puede llegar a un público enorme y, aun así, conservar su profundidad, individualidad e identidad. El objetivo no es dejar atrás el underground, sino acercar a más personas a él.


Tu relación con Innervisions ha sido una parte importante de tu desarrollo artístico, con varios EP publicados en el sello y edits de Dixon sobre tus producciones. ¿Qué ha significado esta conexión para ti, tanto a nivel personal como artístico? ¿Cómo ha influido formar parte de ese universo musical en tu manera de abordar tu trabajo?

Innervisions fue uno de los primeros sellos en los que publiqué música y desde entonces hemos mantenido una buena relación. Siguen tocando y publicando mis tracks, y también he lanzado música en su subsello Exit Strategy. Siento que existe una conexión natural en cuanto a gustos musicales.

Dixon ya ha hecho dos edits de mis tracks. Nos tratamos con respeto y nos relacionamos de igual a igual, algo que valoro mucho. Sus edits también me demostraron cuánta experiencia tiene a la hora de entender cómo funciona un track en un club y qué tipo de estructura puede ayudarlo a conectar con la pista de baile. Fue muy interesante observarlo desde su perspectiva.

Más allá de la cabina

A lo largo de los años, has asumido cada vez más el papel de curador y conector creativo, reuniendo a artistas de diferentes contextos para crear algo que va más allá de las producciones individuales. Con proyectos como «2 This», en Magnifik, ¿cómo identificas el potencial de una idea y decides qué artistas podrían ayudar a darle vida?

«2 This» comenzó cuando mi colega DJ Deniz Tekin me mostró unas voces de Rome Fortune que había comprado. Le gustaban, pero estaba trabajando en un track y no tenía muy claro cómo llevarlo más lejos. Estábamos en la playa y terminamos el track juntos en dos o tres horas.

Se lo enviamos a algunos artistas cuyos sets creíamos que podrían encajar con él. Les gustó tanto la versión original y le dieron tanto apoyo que les preguntamos si querían aportar sus propias partes. Así fue como el proyecto creció hasta convertirse en una colaboración mucho más grande.

Para mí, colaborar consiste en reconocer lo que cada persona puede aportar a una idea y crear el espacio adecuado para que todas esas contribuciones se conviertan en una pieza musical coherente.


Tu manera de trabajar detrás de las tornamesas parece seguir una filosofía similar: adaptarte a diferentes pistas de baile sin perder tu identidad. ¿Cómo cambia tu proceso de selección cuando tocas en un club underground e íntimo como Robert Johnson, en comparación con un festival de gran formato o un escenario internacional? ¿Qué tan importante es para ti leer la energía del público en lugar de seguir una dirección musical previamente establecida?

Para mí, tocar en un club como Robert Johnson o en el escenario de un festival no es tan diferente. Siempre llevo una selección de tracks e intento limitar mis opciones. Tengo conmigo mis canciones favoritas del mes y, a partir de esa selección, intento construir el mejor set posible. Me adapto al espacio, pero sigo eligiendo música en la que creo.

Una conexión global

México se ha convertido en un territorio importante para ti, con presentaciones en distintas partes del país, incluyendo Bar Américas y Time Warp México. ¿Qué encuentras en la comunidad electrónica mexicana que conecta contigo? ¿Has identificado similitudes entre la manera en que las personas se relacionan con la música en México, Alemania y Turquía?

Lo que más me conecta con México es lo que siento hacia su cultura y su gente. Hay muchísima calidez, hospitalidad, profundidad musical, emoción y gratitud. Cuando toco ahí, siento que puedo ser simplemente yo mismo: poner la música que quiero y contar una historia a través de ella. El público la entiende, la recibe con los brazos abiertos y me devuelve esa energía. Es un intercambio difícil de describir o explicar. Para mí, es uno de los mejores públicos.

Mi experiencia en Turquía es más compleja. A veces tengo la sensación de que la gente está buscando algo nuevo y no siempre reconoce o valora la riqueza y diversidad de su propia cultura musical. Cuando pongo algo de música turca o incorporo influencias de ese país en un set, no siempre se recibe como algo novedoso.

En Alemania depende del lugar donde toque, pero la gente puede ser muy abierta. Curiosamente, a veces encuentro que un track turco, o uno con influencias turcas, árabes u orientales, conecta especialmente bien con el público alemán, incluso más de lo que podría hacerlo en Turquía.

Siempre me pregunto qué puedo aportar personalmente a la música. El house y el techno tienen sus propias historias, pero quiero sumar algo que venga de mi propia experiencia: las cosas que me conmueven, mis sentimientos y mi trasfondo cultural. Eso es lo que hace que la música se sienta auténtica para mí.

RITIM — Crear un espacio para los demás

En 2026 lanzaste RITIM, tu propio sello y plataforma creativa. Después de pasar una década construyendo tu carrera y colaborando con instituciones consolidadas, ¿qué te motivó a crear un proyecto propio? ¿Qué tipo de identidad musical y comunidad quieres representar a través de RITIM?

Quería construir una plataforma capaz de apoyar a los artistas más allá de simplemente publicar su música. A veces, los sellos tardan mucho tiempo en lanzar material y los artistas que han publicado varios discos con una misma plataforma no siempre reciben invitaciones para tocar en sus eventos. Siempre he pensado que los sellos pueden hacer mucho más para crear una plataforma que impulse a los artistas que forman parte de ellos.

Un sello también puede ayudar a definir y desarrollar un sonido y una escena. Eso es lo que quiero que haga RITIM: reunir artistas, darles espacio para evolucionar y generar oportunidades alrededor de la música.


RITIM parece reflejar tu apuesta por el intercambio cultural y la libertad musical, en lugar de estar ligado a un género específico. En un panorama de música electrónica donde muchos sellos construyen su identidad alrededor de un sonido reconocible, ¿qué tan importante es para ti darles libertad a los artistas para explorar y desarrollar su propio lenguaje musical?

Es algo muy importante para mí. No quiero que los artistas sientan que deben ajustarse a una fórmula para poder publicar música en RITIM. El sello tiene sus propios valores —ritmo, intercambio cultural, individualidad y emoción—, pero dentro de ese marco los artistas deben tener la libertad de explorar y desarrollar su propio lenguaje musical. Quiero que RITIM sea un espacio donde diferentes influencias puedan encontrarse de manera natural.

El próximo capítulo

Tu próximo álbum, compuesto por diez tracks, reúne dos partes importantes de tu formación musical: el house y el hip-hop, este último una influencia fundamental mucho antes de que comenzara tu camino en la música electrónica. ¿Por qué sentiste que este era el momento adecuado para unir ambos universos? ¿Y qué podrán encontrar los oyentes en este proyecto que quizá todavía no hayan escuchado de Ede?

Estoy haciendo el álbum junto a mi colega DJ Nowa, quien también ha publicado música conmigo en Innervisions. Decidimos abordarlo como un álbum conceptual. Tiene sus raíces en el house, pero incorpora elementos del UK drill y otros sonidos del Reino Unido. Queríamos explorar el espacio que existe entre el house, los beats y esas influencias.

Es un álbum que puedes escuchar de principio a fin, pero que también puede funcionar en un club. El proyecto no se construyó únicamente pensando en crear tracks para la pista de baile. También estamos planeando un paquete de remixes en el que participarán, a través de RITIM, artistas que admiro y que aportarán nuevas versiones de los temas del álbum. Nuestro objetivo es lanzarlo a principios o mediados de 2027.


Hace diez años dejaste atrás una carrera convencional para seguir tu instinto. Hoy estás entrando en una nueva etapa como DJ, productor, curador y fundador de un sello. Si pudieras hablar con la persona que eras en 2016, antes de tomar aquella decisión, ¿qué le dirías? Y, pensando en la próxima década, ¿qué te gustaría descubrir o conseguir todavía a través de la música?

Le diría a mi yo de 2016: «Tomaste la decisión correcta. Sigue confiando en tus instintos y creyendo en ti mismo». Tu talento, trabajo duro, ambición, determinación y capacidades te llevarán muy lejos. Sigue adelante.

En la próxima década quiero hacer crecer RITIM, crear nuestra propia serie de fiestas y tener una mayor influencia en la escena. Quiero desarrollar colaboraciones más grandes, trabajar con artistas pop que admiro —como Drake, Frank Ocean y Kanye West— y ganar un Grammy. Son objetivos ambiciosos, pero quiero seguir apuntando alto.

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