Club Azul Rosa presentó Caldera Club NYE26
Una celebración extendida del 26 de Diciembre al 1 de Enero a orillas del Lago de Atitlán, Guatemala.
El festival marcó la décima edición de su encuentro anual y, al mismo tiempo, el noveno aniversario del club, consolidando una década de exploración sonora y comunidad.
La programación reunió a productores y proyectos como Olsvanger, Omaar, Fabio Me Llaman Soltero, Baum, Ludviq, así como al colectivo mexicano Gaptooth, Galaxia Casablanca y mucho talento residente; quienes dieron forma a una serie de veladas donde la música funcionó como eje narrativo del encuentro.
Entre las experiencias más significativas del festival destacaron dos boat parties: uno acompañando el último atardecer de 2025 y otro recibiendo los primeros rayos del sol de 2026, integrando el paisaje lacustre como parte esencial de dicho ecosistema enfocado en la música electrónica.
Caldera Club reafirma así al Lago de Atitlán como un destino cultural ineludible. Desde ahora, el proyecto se prepara para su próxima reunión maratónica: Sunscreen Society, una experiencia de nueve días que tendrá lugar en pleno verano, del 28 de Marzo al 5 de Abril.
Más sobre club Azul Rosa…
Azul Rosa es un club emblemático de música electrónica situado a orillas del Lago de Atitlán, Guatemala: un punto de encuentro donde paisaje, sonido y comunidad convergen.
Fundado por Fabio Me Llaman Soltero y Don Ipanema Boi, el espacio celebró recientemente su noveno aniversario junto a la décima edición de Caldera Club, un encuentro multicultural de cinco días concebido como una experiencia inmersiva.
El programa incluyó dos boat parties a bordo del Termómetro: una acompañando el último atardecer de 2025 y otra recibiendo el primer amanecer de 2026. Esta embarcación será próximamente transformada en el primer club flotante de música electrónica del país.
El festival contó con la participación de artistas como Olsvanger, Omaar, el mismo Fabio Me Llaman Soltero, el colectivo femenino Guatemalteco Galaxia Casablanca y Baum, entre otros invitados que dieron forma a una curaduría sonora pensada para dialogar con el entorno.
Estas imágenes son fragmentos de lo vivido en este ecosistema rodeado de volcanes, que integra un albergue, dos pistas de baile y varios proyectos culinarios satélites, expandiendo la experiencia más allá de la música.
Si visitas Guatemala, Azul Rosa es un destino obligatorio para los amantes de la música Dance.
