BZARS
La arquitectura de un nuevo pulso electrónico latino
En un panorama electrónico cada vez más interconectado, BZARS emerge como una figura que entiende tanto la pista de baile como la narrativa detrás de ella. Su sonido — una síntesis cuidada de dance, techno, trance y house— no solo acumula millones de reproducciones, sino que construye una identidad que dialoga con la evolución de la escena latina contemporánea. Tras el impacto de “Blue Dreams”, su enfoque se desplaza hacia Bizarre World, un concepto que trasciende el DJ set convencional para convertirse en una experiencia audiovisual inmersiva, donde estética, energía y comunidad convergen con una ambición clara: posicionar el talento latino en circuitos internacionales con un lenguaje propio y distintivo.
Identidad y sonido
¿Cómo definirías el sonido de BZARS en este momento de tu carrera?
Actualmente definiría mi sonido como una mezcla de dark tech house, grooves hipnóticos, bajos muy percusivos y elementos melódicos que generan tensión. Busco que sea música funcional para el club, pero que también tenga una identidad emocional y cinematográfica. Quiero que una canción de BZARS se reconozca por su energía, no solamente por pertenecer a un género.
¿Qué artistas o escenas han influido más en tu estilo actual?
He tenido muchas etapas. Actualmente me inspira mucho la nueva generación de tech house oscuro, además de artistas como Max Styler, Solomun, Anyma, Dom Dolla y Mau P. También me influye mucho observar lo que sucede en las pistas de México y Latinoamérica, porque ahí encuentras una energía y una forma de vivir la música que es muy distinta.
¿Sientes que tu sonido representa de alguna manera la identidad latina dentro de la música electrónica?
Sí, aunque no necesariamente desde los clichés de utilizar siempre percusiones latinas o referencias obvias. Creo que mi identidad latina aparece en la intensidad, en la parte emocional, en las voces y en la manera de construir momentos grandes dentro de una canción. Los latinos vivimos la música de una manera muy física y apasionada, y eso está presente en lo que hago.
Trayectoria y crecimiento
Has superado los 40 millones de reproducciones en Spotify… ¿en qué momento sentiste que tu proyecto realmente despegó?
Más que por un número específico, lo sentí cuando comenzaron a llegar mensajes de personas de lugares donde nunca había tocado y cuando escuché al público cantar mis canciones. Ahí entendí que la música ya había dejado de pertenecerme solamente a mí. Las reproducciones fueron una confirmación, pero la conexión con la gente fue lo que realmente me hizo sentir que el proyecto estaba creciendo.
¿Qué países o ciudades han conectado más fuerte con tu música y por qué crees que sucede?
México ha sido el núcleo natural del proyecto, especialmente Monterrey y Ciudad de México. También he percibido una conexión importante en otros países de Latinoamérica y dentro de las comunidades latinas en Estados Unidos. Creo que sucede porque mi música combina energía de festival, emoción y sonidos que funcionan tanto en una fiesta como en un momento personal.
¿Cómo ha cambiado tu mentalidad desde tus primeros sets hasta ahora?
Al principio quería demostrar todo lo que podía hacer en un solo set. Ahora entiendo que un buen set no se trata de tocar más canciones o hacer más cambios, sino de construir una historia y saber cuándo contener la energía. También aprendí que leer al público no significa perder tu identidad, sino encontrar el punto donde tu propuesta y la gente se conectan.
¿Cuál ha sido el reto más grande que has enfrentado como artista independiente?
Mantener una visión a largo plazo mientras enfrentas la incertidumbre del día a día. Como artista independiente tienes que ser productor, creativo, estratega, promotor y muchas veces hasta tu propio equipo de booking. El reto ha sido no permitir que la presión de los números, las comparaciones o las oportunidades externas cambien la esencia del proyecto.
Producción musical
¿Qué elementos buscas que nunca falten en una track de BZARS?
Un groove que te haga moverte desde los primeros segundos, un bajo con personalidad y algún elemento fácil de recordar, ya sea una voz, una melodía o un sonido. También busco que exista tensión y contraste. Me gusta que las canciones tengan momentos minimalistas y después exploten de una manera contundente.
¿Cómo equilibras lo comercial con lo experimental en tus producciones?
Intento que la puerta de entrada sea familiar, pero que el mundo detrás de esa puerta sea diferente. Puedo utilizar una estructura directa, una voz reconocible o un hook sencillo, pero alrededor de eso experimento con el diseño sonoro, los bajos, las atmósferas y los arreglos. Lo comercial ayuda a conectar; lo experimental es lo que hace que la gente recuerde quién eres.
¿Hay algún track que haya sido especialmente difícil de terminar?
“Nirvana’” fue uno de esos tracks. Tenía una carga emocional y conceptual importante porque debía funcionar dentro del universo de Bizarre World, pero también tenía que sostenerse por sí solo en la pista. Cuando una canción representa algo tan personal, es fácil caer en el perfeccionismo y sentir que nunca está completamente terminada.
“Blue Dreams” y colaboraciones
“Blue Dreams” con Mr. Pig y Sapir Amar se volvió un himno… ¿cómo nació esa colaboración?
Nació de una manera muy orgánica, a partir de compartir ideas y buscar un punto donde nuestras identidades pudieran convivir. Desde que apareció la parte vocal sentimos que existía algo especial. Después, el trabajo fue encontrar el balance entre la emoción de la voz y la energía electrónica de la producción.
¿Esperabas el impacto que tuvo en la escena electrónica latina?
Sabíamos que la canción tenía potencial, pero nunca puedes anticipar completamente lo que va a suceder. Ver cómo la gente comenzó a apropiarse de ella y cómo siguió creciendo con el tiempo fue increíble. Creo que conectó porque tiene una emoción muy clara, incluso antes de analizar la producción o la letra.
¿Qué aprendiste trabajando con otros artistas en ese proyecto?
Aprendí que una colaboración funciona mejor cuando no intentas controlar cada elemento. Cada artista tiene que aportar algo que el otro no habría podido crear por sí solo. Cuando existe confianza y se dejan los egos fuera del estudio, la canción puede llegar a un lugar mucho más interesante.
¿Te interesa seguir explorando colaboraciones internacionales?
Definitivamente. Me interesa colaborar con vocalistas, productores y artistas de diferentes culturas, pero siempre buscando que exista una conexión real. No quiero realizar colaboraciones solamente por los nombres o los números; quiero que cada proyecto abra una nueva faceta del sonido de BZARS.
Bizarre World y visión artística
¿Qué es exactamente “Bizarre World” y qué experiencia buscas crear con este concepto?
Bizarre World es el universo artístico y narrativo de BZARS. Es una mezcla de música electrónica, fantasía oscura, ciencia ficción y elementos espirituales, donde un personaje atraviesa templos, portales y diferentes mundos. La intención es que la gente no solamente escuche una canción, sino que pueda entrar a una historia y sentirse parte de ella.
¿Cómo integras lo visual con lo musical en tus shows?
Los visuales no son solamente un fondo; están diseñados para acompañar los momentos musicales y desarrollar la narrativa. Cada elemento, personaje y escenario tiene una relación con las canciones. Busco que el público sienta que está presenciando un capítulo de Bizarre World y no simplemente viendo una serie de imágenes aleatorias en una pantalla.
¿Cuál es tu visión a largo plazo para esta serie de fiestas?
Quiero convertirla en un formato de show propio que pueda viajar por diferentes ciudades y países. La visión es desarrollar una experiencia audiovisual completa, con capítulos, personajes, escenografía y eventualmente una historia de mayor duración. Bizarre World puede crecer más allá de una fiesta y convertirse en una plataforma para música, animación, cine y colaboraciones creativas.
Escena latina y expansión global
Mencionas que quieres llevar la comunidad latina a foros internacionales… ¿qué crees que hace falta para lograrlo?
Hace falta más infraestructura, colaboración y confianza en nuestra propia identidad. En Latinoamérica existe muchísimo talento, pero muchas veces los artistas sienten que deben imitar lo que sucede en Europa o Estados Unidos para ser validados. Tenemos que construir equipos, sellos, agencias, medios y plataformas capaces de exportar nuestra propia visión.
¿Sientes que la música electrónica latina está subestimada globalmente?
En talento, definitivamente. No creo que nos falte creatividad o nivel de producción; lo que todavía falta es una estructura internacional que acompañe ese talento. Poco a poco está cambiando, pero todavía existen muchos artistas latinos con propuestas increíbles que no reciben la exposición que merecen.
¿Cómo ves la evolución de la escena electrónica en Latinoamérica en los próximos años?
La veo cada vez más fuerte, diversa y menos centralizada. Ya no todo depende de unas cuantas ciudades o festivales; están creciendo comunidades en muchos lugares diferentes. También creo que comenzaremos a escuchar más música electrónica con identidad latina, pero sin la necesidad de encajar en una sola etiqueta o género.
Energía en vivo
Tus presentaciones son conocidas por ser muy enérgicas… ¿de dónde viene esa energía?
Viene de una conexión muy física con la música. No puedo tocar una canción que me emociona y quedarme completamente quieto. Además, haber pasado por distintos tipos de escenarios y formatos me enseñó a leer al público, reaccionar rápidamente y entender cuándo una pista necesita más presión o un momento para respirar.
¿Qué momento en vivo nunca olvidas?
Uno de los momentos que más recuerdo fue presentar el concepto de Bizarre World en el FIFA Fan Festival Monterrey y observar cómo la gente reaccionaba a algo que durante mucho tiempo solamente había existido en mi cabeza y en una computadora. Ver que podían conectar con la música, los visuales y la historia al mismo tiempo fue muy especial. Ahí entendí que el concepto podía convertirse en algo mucho más grande.
Futuro
¿Qué viene después de esta etapa de “Bizarre World”?
En realidad, no veo Bizarre World solamente como una etapa, sino como una base sobre la cual puedo seguir construyendo. Lo siguiente es expandir el universo, lanzar nueva música, llevar el show a más lugares y continuar desarrollando la historia. Al mismo tiempo, quiero que BZARS siga creciendo como artista más allá del concepto visual.
¿Hay algún sonido nuevo que quieras explorar próximamente?
Quiero profundizar en un sonido de club más oscuro, minimalista e hipnótico, con bajos muy percusivos y producciones más precisas. También me interesa integrar voces en español, texturas de indie dance y elementos melódicos sin perder la fuerza del tech house. Mi objetivo es encontrar un punto donde lo latino, lo futurista y lo underground puedan convivir de una manera natural.
